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Casa de la Estilográfica

Casa de la Estilográfica

El conocidísimo y céntrico establecimiento barcelonés CASA DE LA ESTILOGRÁFICA cumplió su cincuenta aniversario el 20 de mayo de 1988, y Don GERARDO CANDALES, hace dos años, por estas fechas celebrada sus noventa y cinco años de jornadas, muchas de ellas dedicadas por entero a la reina de los instrumentos de escritura: la estilográfica.

Cada día, como desde hace sesenta y un años, levanta con puntualidad germánica los cierres de su "paraíso de la estilográfica", y sigue detrás del mostrador, aunque ya está jubilado, para apoyar la venta con sus amplios conocimientos técnicos, relatar multitud de anécdotas históricas a los clientes más asiduos o supervisar el equipo humano que dirige en la actualidad el negocio del mundialmente conocido establecimiento barcelonés.

La emblemática tienda de la calle Fontanella-17 abrió sus puertas en 1938, en tiempos muy difíciles, poco antes del final de la contienda nacional. A nadie se le ocultaba la precariedad económica del momento, pero Don GERARDO CANDALES por el año 38 ya tenía una consolidada experiencia en los negocios, desde que decidió, cuando era un joven casi recién llegado de hacer las "américas", en el año 32, probar suerte como empresario en Barcelona, después de haber recorrido toda España.

Don GERARDO CANDALES, nació en 1903, en la pequeña localidad gallega de Cedeira (La Coruña), y con sus dieciocho años cumplidos se marchó como tantos otros y con muy buenalógica a Cuba, para liberarse de una guerra que no era la suya -el penoso conflicto con Marruecos-, y también para hacer fortuna.

En la isla caribeña, comenzó a trabajar en el Mercado Único, el municipal de La Habana, más tarde fue camarero en el restaurante "Mar y Tierra", y acabó siendo manager de boxeadores como Boy Finnegan y King Tunedo, entre otros, porque por aquel entonces el boxeo era la pasión de Don GERARDO, y Cuba estaba llena de aspirantes y buenos profesionales. Esta situación le permitió convertirse en un vigoroso empresario.

Por ese tiempo, conoció a un italiano en la Habana que tenía en el barrio colonial una papelería, llamada la Casa de la Estilográfica, y que constantemente le animaba a montar un negocio como el suyo, aparte de comunicarle datos sobre técnicas, estilos y otros conocimientos de las diferentes marcas.

De vuelta a España, y ya en Barcelona junto a dos socios más, los señores Don CIPRIANO TÉLLEZ y Don MANUEL FLORES, inicio la aventura de fundar "Central Office", en la estación de Sarriá, que fue el primer paso de CASA DE LA ESTILÓGRAFICA. Las cosas fueron bien, y el pequeño negocio dio para fabricar una estilográfica propia llamada "TEFLOCÁN", palabra formada por la primera sílaba de los tres apellidos TÉLLEZ, FLORES y CANDALES. Estilográfica que, según nos cuentan, funcionaba de maravilla, era de celuloide y se vendió por toda España.

El pequeño local, dotado de un buen taller de reparaciones, se había quedado pequeño, y la solución consistió en un traslado a la calle Fontanella, primero para la venta al por mayor, en el número 10, y tras una corta etapa, en un local del 19, para pasar a partir de 1964, al número 17, actual domicilio de CASA DE LA ESTILOGRÁFICA.

Casa de la EstilográficaLa primera sociedad se disolvió después del 39, quedando al frente del negocio el señor CANDALES hasta que años más tarde se incorporó como nuevo socio el señor PERE CAMPISTANY, de la familia Flores, quien continúa también hoy día al frente del negocio junto a los hijos de Don GERARDO, respectivamente: ROBERTO y GERARDO.

La CASA DE LA ESTILOGRÁFICA tiene merecida fama de de reparar lo imposible, no en vano cincuenta años de un buen equipado taller han proporcionado al Sr. CANDALES y al Sr. CAMPISTANY una experiencia portentosa, siempre garantizada al servicio del cliente más exigente. Objetos de escritorio y regalos de todas las firmas del mercado llenan las vitrinas y los amplios escaparates del establecimiento barcelonés, constantemente visitado para realizar sus compras por generaciones sucesivas de ilustres profesionales liberales, escritores y periodistas, y por todos cuantos sienten que la escritura con pluma estilográfica forma parte de la propia  personalidad, como un hecho ineludible. Millones de plumas de todos los precios, materiales, marcas y estilos, se han vendido en CASA DE LA ESTILOGRÁFICA, establecimiento donde siempre hay respuesta a los deseos del cliente, y que edita todos los años desde su Cincuentenario, un catálogo de instrumentos de escritura en color, que puede solicitarse.